jueves, 7 de enero de 2016

Jabón perfecto


La esfera naranja perfecta
es una lupa que se muestra
de madrugada y te engulle
para verse mejor

El vacío está cerca,
¿sabes encender el aire?
El confetti de tu boca
sale encendido en centellas
de un láser puntillista

La lente globular perfecta
es una burbuja de jabón
para mirarse bien:
la eternidad está tan cerca
que dura una caricia
- explota la pompa,
pero no sabe mis secretos...

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Miniatura



La miré mientras trazaba la silueta de su rostro
con un giro secreto de un dedo meñique oculto entre la mano.

Pero hay un oído invisible
que delata al ruido de todos los trazos:

tú sopla, distraído,
cuando no mire,
y el delator se deshará en arena
como si fuera una brisa más
de esta inercia naranja
que todo lo ralentiza,
sin llegar a tocar su oreja...

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miércoles, 6 de enero de 2016

La nada no empieza por T

Me dijo "dame las fotos
que conforman
una letra T en el cielo"

Miré a las nubes y foto a foto,
hice un mosaico de rectángulos
que en un orden secreto
conformaban una S de silencio

"Era una t minúscula" me dijo.

Yo no dije nada...

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Casette


Contenida entre brumas
sigue aquella música que fue
reproducida por última vez
con la decisión de una mano distinta.
Seguro que fue rápida,
brusca por desenfadada,
ignorada cuando aún sorprendía la expectación de lo temprano,
como una distracción de lo que
sólo ha de suceder tarde.
El magnetismo de los polos
ha sido el borrador que emborronó
la pizarra de esos ecos tan opacos.
En las manchas se expresa el tiempo,
pero es en la magnetita que vive,
en el pulso entre el norte y el sur,
donde se expresa el por qué
del mirar al frente de los solitarios
-sin brújula.
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lunes, 28 de diciembre de 2015

El trombón-desastre






Cuando uno se pone a rememorar épocas anteriores resulta sorprendente que sean siempre las más caóticas las que mejor recuerdo dejen, porque el caos, el desastre, la catástrofe tienen la garantía de autenticidad implícita. Las épocas felices suelen llevar consigo la sospecha lúcida del sueño narcótico que tarde o temprano se delata, las laboriosas, de lo estéril, pero es en el desorden genuino donde brotan inspiración y creatividad a raudales por una mera cuestión de concordancia con el sujeto. Para vivir en el desastre cómodamente es necesaria una predisposición, una vocación, un don, si se prefiere, y talento para sobrevivir- de lo contrario desaconsejo iniciar el camino del barranco. Este camino se lleva por dentro, no se elige. Te busca, te llama, como si fuera un trombón que al sonar te recordara la importancia de concordar el sujeto con el verdadero sujeto. El desastre de lo singular perdido entre la impersonalidad de lo ordenado obliga a que el ser-caos crezca en sí mismo, y no en los demás. Vivir zigzagueando entre tus sueños, que surgen solos como almas del subsuelo vaporosas, tener un proyector de realidades propio, te hace suficiente y sospechoso. El reverso tenebroso del caos es la soledad. La hay de dos tipos: la lúcida, o sea, la consecuente, y la otra, consistente en ir rodeado de existencias improbables que nunca serán capaces de verte y a quienes ciega la superficialidad descuidada de lo que se sabe trascender. La dimensión en la que operas tú es una dimensión para la que carecen de sentidos. El desastre civilizado anhela su naturaleza y se ahoga, y sólo un alma de una exquisitez casi imposible puede llegar a ver un eco hermano más allá de unas simples cortinas...


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viernes, 25 de diciembre de 2015

Los secretos de la nada






La nada de la soledad,
o el testigo de lo mejor de nosotros...


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lunes, 21 de diciembre de 2015

Solos




Cuando un vendaval arrasa una región
y aniquila toda forma de vida,
los fuertes son los que se quedan solos...



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