viernes, 8 de agosto de 2008

EL PODER DEL JAMÓN

Como forma. El jamón te arrastra, es una forma de gran potencia evocadora. Es un compendio de virtudes. Su orografía es compleja, diversa centímetro a centímetro: erupciones, volcanes, montañas, flemones, eczemas, laceraciones, secreciones, llagas, paisajes diversos plagados de misterios.
Lo sensual del jamón. Él arrastra nuestros sentidos. Confluyen la vista, el olfato, el gusto, el tacto. Me da a mí que en nuestra conciencia debe figurar como icono rotundo, arquetipo de lo sensual, sexual. Tó lo negro, tó lo rojo, lo aromático, esa fragancia profunda, asentada, el jamón que penetra y es penetrado, lamido, comido, digerido, amado. Su grasa, que resbala, que suda, que pringa. Al jamón lo hacemos objeto de culto sexual final. Los sentidos nos llevan de viaje hacia el fin que es la pata negra ¡Cómo huele la pata negra! A la pata negra se le mete mano, se la violenta y ella consiente ¡Amo el jamón!
Lo que esconde el jamón. El poder misterioso de ese objeto, eso que esconde. El empaque serio y severo, castellano, de su estampa; exterior ocre tierra, ceniza, camino, sol, sudor, despensa, ese bicho de cuidao, ¿qué encierra? ¿no deseamos acaso mancillar esa superficie en busca del rojo magro, algarabía de color, bajo capas y capas de inmaculado tocino? Aparece sin duda la esperada veta, olorosa, gloriosa, el secreto del jamón, lo que esconde, ese misterio. ¿Acaso algún neófito no habrá sentido curiosidad por ver lo que esconde bajo la epidermis? ¿no es sorpresiva la llegada del magro que huele a amor verdadero? Asín es el jamón. Da y recibe. ¿Y qué decir del hueso?, ¿no es bello en sí, rotundo, bruto, graso, basto? Es un arado. Y aún nos da, nos da hasta el último momento amor de puchero.

David López Panea

1 comentario:

abenyusuf dijo...

¡Eso sí que es una colaboración especial! Me alegro de que a alguien se le haya ocurrido la iniciativa de publicarlo en este blog, porque es un texto magnífico, casi un manifiesto político.
Las enumeraciones son de por sí una de las formas más eficaces de gozar: al ser sintagmas nominales, obligan por lógica neurolingüistica a empezar de nuevo la secuencia de expectativa, acumulando sin embargo todas las secuencias anterios progresivamente frustradas, pero no eliminadas de la actualidad neurosensitiva.
Por otro lado, es un lujo leer a alguien que pinta, que se divierte con los matices, que no le asusta la visión.
Saludos a David, de quien me acuerdo con mucha simpatía.