martes, 26 de mayo de 2009

Hermitage

Un palacio cerrado por otras manos y otras llaves.

Subo y bajo escalando sus paredes y cornisas,
haciendo memoria de sus formas con las manos,
y me asomo a los cristales sellados,
donde se muestran tus ojos al ventanal.

Tras ellos, te asomas tú,
tan encerrada como yo,
enclaustrado en el resto del mundo.

Contigo dentro,
el asedio nombra mi vida
y los muros de palacio,
los confines de tu cuerpo,
la piel definitiva,
el tacto del sueño,
la geografía del gemido...

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3 comentarios:

an dijo...

es normal que me haya subido la temperatura de mis tabiques al leer esto?

Quacking-pingüino dijo...

Je, jee, ¿los nasales?

No sé lo que es normal o no, la verdad, pero la intención era esa.

Gracias por pasarte!!

an dijo...

si esa era la intención, entonces debe ser normal...
los nasales y las sales. :)